El resultado fue una diarrea épica (pifia en resistencia por parte del crío). Fueron atacados por dos extraños insectos mecánicos (tamaño 8, es decir, media persona o tamaño halfling) de los cuales uno les atacó y otro se quedó observando.
Tras conseguir derrotar a uno (el enano sacó una abierta en estilo para escupirle en la lente que tenía como ojo, así que le atacó solo a él); el otro les escaneó y se intentó escapar. Pero la pícara con una honda le seccionó el ala (tirada abierta) y lo destrozaron a gusto después. Al menos hasta que se autodestruyeron, dejando un boquete más que curioso. Al recolectar los restos de metal, vieron que algunas piezas tenían cristal mezclado, y era una extraña aleación.
Tras algunas conversaciones llegaron de noche a la ciudad del califa, la cual era imposible no ver (parecía Las Vegas), con las luces, hogueras en las almenas, y fuegos artificiales. En la puerta se pusieron chulos (va con el puesto, no es culpa suya), hasta que la pícara dijo de quien era hija y que les esperaban. Entonces solo les faltó desenrollar la alfombra a su paso, dejaron las armas antes de entrar al palacio y los llevaron a la sala de visitas.
Allí la madre de la pícara, habló con ellos un rato y demostrando sus dotes de gran espía, le dijo a su hija que cuidado con aceptar pactos con los del gremio para venir aquí a robar.
Luego el enano se fue de fiesta (beber cerveza, no hizo más a partir de aquí en esta sesión, ya que el jugador no se encontraba bien y se tuvo que ausentar). La pícara hizo que había perdido una lentilla y se puso a gatear para despistar a los guardias (no olvidemos que mide dos metros treinta...), y la pícara se fue de paseo por las vigas a buscar la cámara de los tesoros del califa.
Investigando en la sección de administración, descubrió que el nuevo arquitecto había enviado unos planos (que están prohibidos excepto para justificar como en este caso factura de materiales) para indicar había que reforzar unas columnas dado el peso añadido de la cámara acorazada del califa, que estaba en sus aposentos. Así que allí fueron.
La bárbara distrajo a una criada para que abriera la puerta con la excusa de un piercing de pezón. Mientras la pícara pasaba por detrás y descubría que el califa, que muchos pensaban que era gay y contrataba tantas putas para disimular, intentaba que su hijo fuera el que las usara, pero este se negaba al estar enamorado. Tras calmar sus ansias de presentadora de aquí hay tomate, encontró la cámara, de la que estaba escapando un ladrón, que muy educado le dijo que se fuera por donde había venido.
Como la pícara le intentó dar con la honda y falló, el estrépito del jarrón roto alertó a todos, y la pobre bárbara fue acusada por la doncella alegando que le preguntaba cosas raras y debía ser para que se colara ese ladrón (lo que en realidad era más o menos cierto). Tumulto que nuestra joven halfling usó para colarse en la cámara y robar el mapa y el cubo que había ido a buscar, pero descubrió que se le habían adelantado. Así que robo algo para no quedarse con las ganas (una daga)
Así que ambas iniciaron una búsqueda infructuosa del otro ladrón, solo tuvieron como noticia en el diario "gracias por dejármelo tan fácil, firmado la sombra".
Así que fueron a la fiesta, donde conocieron al hijo del califa (la picara de forma oficial), y vieron que podían sacarle mucha información si le hacían beber más, así que lo llevaron al cuarto de invitados. Allí le mezclaron la botella de whisky robada en la última posada con hierbas de la convocadora, pero no dieron con la dosis buena y se pasaron así que lo llevaron al cuarto privado de una de ellas. Cuando despertó (el alcohol se fue, pero la droga no), le sacaron toda la información que pudieron, lo que incluía los objetos robados, que eran el mapa del desierto de Uhis, el cubo de hueso, y la daga de Krull (que había estado hablando con la pícara). También que estaba habiendo ataques de bandadas de criaturas metálicas asemejadas a insectos (intuyeron que como las que les atacaron), y que el gremio de magos estaba amenazando con separarse del poder el califa. Y también que su equipo de boloyo* estaba perdiendo la liga.
Con todo eso también descubrió que la daga podía sentir el cubo, por algún motivo que nadie entendía (pues son de periodos, diseño, y materiales distintos).
Así que la picara pacto con la daga que por un sacrificio esta le indicaría donde ir. Siguiendo sus indicaciones llegaron a una habitación de servicio que la bárbara derribó de una patada. Allí estaba La Sombra.
Descubrieron que se había disfrazado como el niño guía (usó un odre y barro para simular la diarrea), y les usó para poder colarse en la ciudad gracias a la pícara y su madre. Tras un "uy, me has pillado" intentó saltar por la ventana, pero una dága maldita de Krull volando hacia sus nalgas lo impidió, y más aun cuando las dos chicas se tiraron encima para retenerle.
Intentó pactar con ellas para salvar el culo, pero al empezar las amenazas decidieron amordazarle y entregarle al califa.
Ps´S esta sesión: 16.
Px´s hasta ahora: 60.
Apuntes/Glosario: - Daga de Krul, objeto maldito que roba cansancio, y es muy pesado hablando. Cuando elige a alguien se vincula a él de por vida; siendo el único con el que habla y el que puede usar sus habilidades.
-Comité de exploradores; como los jugadores, pero del reino de Araui.
-Boloyo; deporte basado en una pelota.
*: desarrollé un sistema para jugar al boloyo en las partidas durante una temporada de una partida de hace unos años. Ahora planeo rescatarlo y usarlo.








