Mucho antes de la palabra escrita (antes de los documentos, de los libros, de los ordenadores y de las cintas de video) los seres humanos se reunían en torno al fuego y se contaban historias.
Lo hacían para disipar la oscuridad, para confortarse unos a otros, para compartir información, para impartir lecciones y para entretenerse.
Contemos una historia.
Os hablaré de un mago, de su nacimiento al poder, de su aprendizaje para sobrevivir y adaptarse a un mundo que se le ha vuelto ajeno, y al mismo tiempo es completamente familiar. Vosotros me hablaréis de sus desafíos y tribulaciones, de las lecciones que debe aprender, de los lugares que visitará y de las personas a las que conocerá. Con vuestras palabras urdiré el tapiz de su vida, de lo que hace, lo que siente, y lo que dice. Construiremos esta historia juntos, vosotros y yo, y juntos la conduciremos hacia su conclusión.
- Fragmento capítulo ocho.
Mago, la ascensión.
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