domingo, 9 de junio de 2013

Consejos de como hacer un Pnjt que sea memorable.

 A veces ocurre. Te tiras horas desarrollando un personaje no jugador, su vida, amores y desamores, sus conocidos, rasgos físicos y psíquicos significativos, y un sinfín de etcéteras para que luego los jugadores se lo carguen sin más, o simplemente pasen de él como de la mierda que caga mi perro.
 Lo mejor es dejar que las cosas surjan, si los jugadores van conociendo gente y alguno de ellos (o varios) se quedan con alguno y quieren repetir. Esa es tu señal como Narrador para ahondar más en la vida de ese sujeto. No siempre tiene que ser así, por ejemplo una vez uno de mis jugadores sugirió que su explorador quería unos virotes huecos para meter pequeños viales de veneno u ácido en una aventurilla de D&D que hice hace años. El herrero del pueblo en el que se hallaban le dijo que una vez un aventurero le había hecho un pedido similar y se lo había dejado pagado; así que le vendió los que tenía (tras ir a buscarlos y quitarles el polvo) por un precio irrisorio (total, ya había ganado dinero por ellos en su momento y los personajes le caían bien). Aquello hizo que el herrero fuera más querido por los jugadores y se quedaron con él en el recuerdo. Tanto que si no me hubiera ese jugador recordado la anécdota este fin de semana, ni me habría acordado (también es que mi memoria es memorablemente mala).
 Si hubieran seguido viendo a aquel pnjt habría sido memorable, o al menos no uno de relleno más del que se olvidarían antes de despedirse.
 Otro ejemplo fue Yamirokuai (si, el nombre es cutre, pero nunca he podido he sido bueno con los nombres), fue un personaje que se encuentran como único superviviente de un ataque orco, les siguió haciendo de guía y le cogieron cariño, para que luego resultara ser un traidor que trató de matarles. Y yo solo quería darles un guía para que no se perdieran.
 Tampoco debes centrarte en personajes que quieran ver los personajes (en el primer ejemplo el herrero no va a darles siempre lo que necesiten sin cobrarles abusivos precios, él también deberá comer). El punto entre lo que tu quieres y lo que desean tus jugadores siempre debe estar constantes (tanto en esto como en cualquier apartado de la partida).
 Recuerda que los Pnjts son los elementos de color que usas en la partida. No es lo mismo un:
- Me voy a alimentar. - personaje vampiro.
- Tira - se hace la tirada - te alimentas de X humanos...
Es mejor si lo haces, por ejemplo, así:
- Me voy a alimentar. - personaje vampiro.
- Ves a un tipo en el parking. - explicado por el Narrador - Es un tipo trajeado, según te acercas ves más detalles como sus ojeras y la marca generada por la falta de una alianza en el dedo. Supones que es un pobre hombre que ha tenido que trabajar hasta tarde (recuerda que como vampiro te alimentas de noche bien entrada) porque su mujer le ha dejado y se dedica a sangrarle con la pensión...
 En resumen, ya sea un panadero pervertido, o un marinero que acaba como señor de todo Hauffman*, los personajes memorables son buenas herramientas que debes saber aprovechar como Narrador gracias a tu más valiosa herramienta. Los jugadores.




*: ese ejemplo ya lo abordaré en la entrada de Anima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario